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La cuna de San Ignacio de Loiola, el territorio
por el que pasan dos rutas del Camino de Santiago, el lugar en el que la Virgen
apareció sobre un espino (Arantzazu) necesariamente ofrece puntos de interés a
quienes viajan sin olvidar su dimensión espiritual.
A los visitantes de todo tipo se les
recomienda acudir a los santuarios de Loiola y Arantzazu, que los creyentes e
interesados en el hecho religioso sabrán apreciar en todo su significado. El
grandioso santuario de Loiola, en Azpeitia, fue levantado en honor de San
Ignacio, fundador de la Compañía de Jesús. La propia casa natal del santo, que
puede visitarse, queda integrada en el conjunto, coronado por una cúpula
barroca.
Otra estética distinta muestra la basílica de Arantzazu, sobre un barranco en
el macizo de Aizkorri. El santuario que regentan los Padres Franciscanos venera
a una Virgen que, según la tradición, se le apareció a un pastor sobre un
espino. El impresionante entorno natural y las formas vanguardistas de su
arquitectura invitan al recogimiento.
Ambos santuarios forman parte de Tierra Ignaciana - la Ruta de los Tres Templos,
que completa La Antigua, en Zumarraga, considerada como "la catedral de
las ermitas vascas". Es una de las muchísimas ermitas en un territorio en
el que las Vírgenes de Arrate (Eibar), Itziar (Deba), o Guadalupe (Hondarribia)
cuentan con numerosos devotos. Las dos últimas se encuadran dentro de la ruta
jacobea. Dos rutas del Camino de Santiago, la de la Costa y la del Interior,
atraviesan el territorio guipuzcoano.
Una aproximación a Gipuzkoa-San
Sebastián desde una perspectiva religiosa debiera incluir una visita al Museo
Diocesano de Arte Sacro y tener en cuenta el calendario. Manifestaciones
populares como la celebración del Corpus Christi en Oñati o las procesiones de
Semana Santa Hondarribia y Segura son testimonio de la huella cristiana.
Basílica de Loiola (Azpeitia)
Majestuosa cúpula
Una explanada rodeada de montes. Al fondo, una majestuosa cúpula. Aquí
nació San Ignacio de Loiola. Más de cinco siglos después, el santuario es uno
de los puntos de ineludible visita en Gipuzkoa-San Sebastián.

Lo han
comparado con el Escorial y con San Pedro de Vaticano. El santuario de Loiola
es un conjunto arquitectónico situado entre Azpeitia y Azkoitia y
centrado en una basílica barroca, de planta circular. Su magnífica cúpula, de
65 metros de altura, ha sido reparada recientemente, pues las grietas amenazaban
a la estructura diseñada por Carlo Fontana. Joaquín de Churriguera fue otra de
las personalidades que aportó su talento al proyecto, desarrollado entre los
siglos XVII y XVIII.
El santuario envuelve a la "Santa Casa", la casa-torre de los Loiola,
en la que nació y pasó su infancia el fundador de la Compañía de Jesús. Puede visitarse para conocer la vida
cotidiana en los tiempos de San Ignacio de Loiola. Dirección:
LOIOLA AUZOA NUCLEO, 16 -0730 AZPEITIA- SAN
SEBASTIAN
Tierra Ignaciana-Ruta de los Tres Templos
Arte religioso en el
corazón de Gipuzkoa
Esta ruta transcurre entre parajes de gran belleza. La religiosidad vasca
queda reflejada en tres edificios de gran singularidad arquitectónica: el
santuario de Loyola, la ermita de La Antigua y el santuario de Arantzazu.
Santuario de Loyola
Caserío Museo Errekarte
Ermita de La Antigua
Santuario
de Arantzazu
Salimos de Donostia-San
Sebastián por la autopista A-8 hacia Bilbao y tomamos la salida a Zestoa,
desde donde nos dirigiremos hasta Azpeitia por la GI-631. Una vez aquí,
circulamos unos dos kilómetros por la GI-3174 en dirección a Azkoitia. A los
pies del macizo de Izarraitz, contemplamos nuestro primer destino: el santuario
de Loyola. De este magnífico conjunto monumental destaca la basílica, de estilo
barroco y planta circular, rematada por una impresionante cúpula de 65 metros
de altura. Es recomendable la visita a la Casa-Torre de los Loyola, en la que
nació San Ignacio de Loyola. En el ala del santuario próxima al río, se
encuentra el Museo Sacro y el Diaporama.
Asimismo, merece la pena visitar el caserío-museo Errekarte , cuna del
jesuita beato Francisco Gárate, que conserva enseres pertenecientes a su
familia. Concluida la visita nos encaminamos a la vecina Azkoitia, donde
retomamos la GI-631 en dirección a Zumarraga. Poco antes de llegar, hay un
desvío a mano izquierda que nos conduce por la GI-3801 hasta la ermita de La
Antigua Los primeros datos sobre esta
joya del románico datan del siglo XIII. El edificio se levanta sobre un mirador
desde el que se contemplan las sierras de Aralar y Aizkorri. Destacable es su
portada románica y la maravillosa combinación de madera y piedra en el interior,
donde se guarda una talla gótica de la Virgen.
Desde Zumarraga, tomamos la GI-2630 en dirección a Oñati, desde donde
ascendemos por la GI-3591 al santuario de Arantzazu . Es ésta, quizá, la mejor
muestra de arte contemporáneo y principal referencia del culto religioso en el
País Vasco. No en vano, todos los 9 de septiembre se celebra la festividad de
Santa María de Arantzazu, patrona de Gipuzkoa
y son numerosas las peregrinaciones durante todo el año a este venerado
enclave. Con una privilegiada panorámica de la sierra de Aizkorri, el templo
reúne trabajos de artistas como Chillida, Oteiza o Basterretxea.
Más información: www.tierraignaciana.com
Ermita de La Antigua (Zumarraga)
La catedral de las ermitas
Parece un gran barco
invertido. La cubierta de la ermita de La Antigua es un asombroso entramado de
vigas, tirantes, antepechos y tornapuntas en madera de roble.
La ermita de Santa María, conocida por todos como
'La Antigua', comparte con las basílicas de Loiola y Arantzazu un recorrido
fundamental para conocer Gipuzkoa, 'Tierra
ignaciana - Ruta de los tres templos'. Frente a la monumentalidad de los
santuarios, la de Zumarraga no deja de ser una ermita, aunque su carácter singular hace que haya sido
considerada como "la catedral de las ermitas vascas" y catalogada como monumento histórico-artístico
nacional.
Su aspecto exterior es sobrio, típico de las construcciones defensivas, si bien
destaca su portada románica del XIV. Pero el valor de La Antigua está en su
interior, en las imágenes que conserva y, sobre todo, en la compleja estructura
de maderas, todas ellas talladas con motivos geométricos o rostros, que
conforma su cubierta.
Dirección: AVENIDA ANTIGUA, S/N ZUMARRAGA- SAN SEBASTIAN
Santuario de Itziar (Deba)
La Virgen de los navegantes
En el alto de Itziar, en
un núcleo anterior al propio casco histórico de Deba, un santuario conserva una
de las tallas marianas más antiguas de Gipuzkoa.
No hay datos concretos sobre el origen de la
imagen de la Virgen de Itziar, a la que los navegantes tomaron como patrona y
cuya visita se convirtió en ineludible
para los peregrinos que seguían el Camino de Santiago por la ruta de la costa.
La Virgen de Itziar, probablemente tallada en el siglo XIII, sería una de las
más antiguas de Gipuzkoa y, desde
luego, anterior al templo en que se sitúa.
El sólido santuario de Itziar, construido
en el siglo XVI, aprovecha parte de los muros de un edificio anterior.
Sus robustos contrafuertes, piedras ennegrecidas y escasez de elementos
decorativos conceden al santuario un carácter sobrio, que rompe el retablo
plateresco que rodea a la imagen de la Virgen. Fuera del templo, en el ala
norte, se ubica la escultura en acero realizada por el escultor Jorge Oteiza
“Amatasuna” (La Maternidad).

Dirección: HERRIKO PLAZA, S/N DEBA Teléfono:943
19 24 52 SAN SEBASTIAN
El Camino de la Costa
Peregrinos ante el océano
Ermita de
Santiagotxo
El Camino de la
Costa, que sigue el litoral guipuzcoano antes de adentrarse en la comarca
vizcaína de Lea-Artibai, parece ser una de las más primitivas rutas de
peregrinación a Santiago de Compostela, anterior a la del Interior y a otras
más conocidas. En los siglos IX y X, todavía sin las mejoras viarias en la
comunicación de Gipuzkoa con
Castilla, era la ruta preferida por los peregrinos.
Sin embargo, no faltaba quien se quejase de "la furia hinchada de los
brazos de Océano que por doquier se encuentran" (Hugo de Oporto, obispo
portugués, en 1120). Y es que los senderos costeros debían salvar los
desniveles del litoral y los cortes que suponían y suponen las desembocaduras
de los ríos guipuzcoanos: Oiartzun, Urumea, Oria, Urola y Deba.
El Camino de la Costa es hoy una forma de disfrutar de la visión del horizonte
marino y de alternar paseos por pequeños montes con recorridos urbanos mientras
se conoce paso a paso las comarcas de la Costa de Gipuzkoa.
Etapa 1: Irún - Donostia-San Sebastián (25 kilómetros)
Desde el puente de Santiago, caminaremos por la carretera hasta Hondarribia,
que tiene un hermoso casco antiguo amurallado, monumento histórico-artístico
nacional. El castillo de Carlos V (actualmente parador nacional) preside la
Plaza de Armas. En el ascenso al monte Jaizkibel se sitúa el fuerte y santuario
de Guadalupe (siglo XV).
Por una pista recorreremos todo el monte costero de Jaizkibel hasta descender a Pasai Donibane, el distrito más bonito de cuantos se asoman a la bahía
de Pasajes, con las típicas casas pesqueras de su plaza de Santiago. Cruzaremos
en barca a Pasai San Pedro, desde donde subir otro monte, Ulia, que le separa
de la capital. Tras saludar al Faro de la Plata, el caminante disfruta de un
bonito paseo con vistas al mar, hasta bajar a Donostia-San Sebastián.
Etapa 2: Donostia-San Sebastián - Getaria (25 km.)
Al otro lado de la bahía de La Concha, la ruta se encarama al monte Igeldo y a
su prolongación, Mendizorrotz. Ya en Orio, se encuentran la ermita de San
Martín de Tours y la de San Juan, sobre la playa. Tras cruzar la desembocadura
del río Oria y salvar el monte de Talaimendi, Zarautz aguarda al caminante.
Además de su larga playa, hay que visitar la iglesia de Santa María la Real,
con su "Tumba del Peregrino".
Por el Alto de Meagas se halla la antigua calzada que unía Zarautz con Getaria.
Los árboles del parque de Vista Alegre y la ermita de Santa Bárbara marcan el
camino. Ya bajando hacia Zumaia, los peregrinos se detenían en otro templo
encomendado a San Martín de Tours, el de Askizu.
Etapa 3: Zumaia - Deba (22,7 km)
En Zumaia, el Camino de la Costa se adentraba hacia el interior, por el río
Urola y una senda entre caseríos, para alcanzar otro de los hitos para el
peregrino, la iglesia de Itziar, con su imagen de la Virgen del siglo XIII.
Una pista que pasa por la ermita de San Roque conduce hasta Deba, con su iglesia
parroquial dedicada a Santa María.
Etapa 4: Deba - Markina - Xemein
(Bizkaia) (29 Km)
Desde Deba el camino se inicia cruzando el único puente sobre la ría que nos
lleva al barrio de Laranga ubicado ya en el término municipal de Mutriku. Desde
aquí el camino nos lleva a través del monte Arno (incluido en la red Natura
2000 de espacios de interés natural) al territorio de Bizkaia, con final en
Markina- Xemein. Para el que quiera conocer la variante histórica del
camino, le recomendamos desviarse a la iglesia de San Andrés de Astigarribia,
ya que este fue históricamente el punto de descanso de los peregrinos que
viniendo de Deba, vadeaban el río en este mismo punto, para en la siguiente
jornada adentrarse en las tierras del señor de Vizcaya hasta Markina-Xemein.
El Camino del Interior
El enlace con Castilla
Parroquia de Segura
Parroquia
de San Martín de Tours de Zegama
Iglesia
parroquial de San Martín de Tours de Andoain
Antes de que en
el siglo XI llegara el auge de las peregrinaciones a la tumba del apóstol, esta
ruta, también conocida como Camino Real, ya constituía una de las columnas
vertebrales del territorio. Desde tiempos de los romanos se utilizaba este
camino que, a través del valle del río Oria, se adentra en la Gipuzkoa Verde hasta acceder a la
llanura alavesa en dirección a la meseta castellana.
Los peregrinos procedentes de Europa que alcanzaban la desembocadura del
Bidasoa siguieron empleando este eje de comunicación. Sabían que el Camino del
Interior no era la ruta más rápida, pero sí bastante cómoda, segura y
resguardada. Alfonso X el Sabio fundó a lo largo de ella villas fortificadas,
que aumentaron la importancia del eje. No obstante, a los peregrinos siempre se
les hizo duro el pequeño repecho que debían subir antes de atravesar el túnel
de San Adrián y descansar al otro lado en un paisaje totalmente distinto, el de
la llanura alavesa.
Etapa 1: Irun - Andoain
(30,9 km.) Por el puente de Santiago, se cruza el Bidasoa y se entra en Gipuzkoa por Irún, localidad que
conserva en la parroquia de Nuestra Señora del Juncal la talla románica de la
Virgen negra del Juncal. Pasado el barrio de Gurutze, la ruta emplea varios
caminos rurales de Oiartzun hasta alcanzar Astigarraga, famosa por sus
sidrerías. Allí ascenderemos hasta la pequeña ermita de Santiagomendi, del
siglo XIII, una de las más destacadas referencias jacobeas del territorio. La
ruta bordea la villa de Hernani por los márgenes del río Urumea, antes de
adentrarse en Urnieta. Un antiguo trazado ferroviario nos conducirá hasta Andoain.
Etapa 2: Andoain - Beasain (36,6
km.) Desde Andoain, el Camino del Interior sigue el curso del río Oria, pasando
entre carreteras y zonas de caseríos por Billabona, Anoeta y el pequeño pueblo
de Hernialde hasta entrar en Tolosa. Tolosa fue una de las villas creadas por
Alfonso X el Sabio y posteriormente llegaría a ser capital de Gipuzkoa. El Ospital-Zaharra (Hospital
Viejo) que daba acogida a los peregrinos, el palacio de Idiakez y la parroquia
de Santa María son algunos de los puntos donde detenerse. Desde ella, el camino
se adentra en una zona más montañosa, por el barrio de Santa Marina de Albiztur
y la falda del monte Murumendi, centro geográfico de Gipuzkoa. Al descender a Beasain, nos encontramos con el conjunto
monumental de Igartza.
Etapa 3: Beasain - Zalduondo,
Alava (34,3 km.) De Beasain, el camino sube al alto de Olaberria, desde el que
contemplar todo el Goierri, y se acerca a la ermita de Kurutzeta, en Idiazabal.
El siguiente punto será Segura, cuyo casco histórico, declarado conjunto
monumental, conserva su estructura medieval. Pasaremos junto a la ermita de
Santa Bárbara antes de alcanzar, tras varias subidas y bajadas, Zegama, cuyo
hospital de peregrinos estaba en la actual ermita de las Nieves. Ascenderemos
entre bosques, con las ermitas de Iruetxea y Sancti-Spiritus como referencia,
hasta alcanzar la ladera que corona el túnel de San Adrián, paso horadado en la
peña desde tiempos remotos. Más allá, Alava
Museo Diocesano de San Sebastián
El arte más espiritual
Una escultura de Santiago
Peregrino del siglo XIII y un San Francisco pintado por el Greco son algunas de
las joyas de la colección de la Diócesis donostiarra.
Pinturas, esculturas y piezas de orfebrería
conforman la colección de obras de arte sacro de la Diócesis de Donostia-San Sebastián, que se
muestran en el edificio de la Sagrada Familia de Amara.
La colección fue iniciada por Manuel Lekuona y José María Zunzunegui, quienes
recorrieron archivos y sacristías de iglesias, ermitas, conventos y casas
parroquiales, a la búsqueda de obras merecedoras de ser puestas a la luz para
el conocimiento y el disfrute de todos. La labor ha permitido recuperar para la
memoria colectiva, aplicándoles tratamientos de conservación y restauración, piezas que reflejan la historia del pueblo
vasco desde su sentir religioso.
Los fondos del Museo Diocesano se ordenan cronológicamente, desde la Edad Media
hasta el siglo XX de Oteiza y Chillida.
Dirección: CALLE SAGRADA FAMILIA, 11- 20010 DONOSTIA-S.SEBASTIAN
Teléfono:943 28 50 00 E-mail: koldo@demss.net
Página web:www.elizagipuzkoa.org
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